23 de mayo de 2017

Con sabor a Irlanda, Olivia Ardey



Versátil 2017
316 pág.



Cada vez que leo un libro de Olivia Ardey recuerdo sus primeras novelas, sobre todo  Dama de tréboles. No sé si es porque ya una ha leído mucho pero sus últimas historias no me están emocionando nada.
Sé de sobra que lo último que ha publicado es mucho más light, novelas más sencillas para pasar un rato pero es que yo quiero a la Ardey de antes.
Aún así cuando vi que se publicaba Con sabor a Irlanda decidí darle una oportunidad.

La novela parte de un argumento sencilla, nada original pero eso es lo de menos. A estas alturas innovar en romántica es prácticamente imposible.
Por un lado tenemos a Lys, una cocinera y escritora de novelas infantiles que ha visto como su vida se rompía tras una terrible tragedia. Ahora intenta sobrevivir como puede y eso la lleva a ser cocinera en la casa de una familia adinerada.
Como protagonista masculino tenemos a Connor y si, es miembro de dicha familia para la que trabaja. La relación entre ambos se sucede de un modo muy rápido, demasiado para mi gusto. Las historias con tanta celeridad no suelo creérmelas.
Debido a ella la novela avanza sin sobresaltos, no hay problemas, no hay discusiones...no hay nada.  Sabía que el conflicto debía llegar en algún momento, llegó pero no le vi sentido.

Ardey profundiza mucho más, desde mi punto de vista, en la vida de Lys que en la de Connor. Es una mujer que ha sufrido un mazazo imposible de superar, lo recuerda continuamente. En cambio no puedo decir que me haya llegado. A mi me gusta el drama como a la que más, ya lo deben saber pero el personaje de Lys es difícil de digerir. Para mi, pese a como la muestra Ardey, es una mujer madura para unas cosas pero sumamente inmaduras para otras como puede ser una simple discusión. Es pedante en su trato hacia los demás e hipócrita. Mitad de la novela se la pasa llamando clasista a la familia de Connor cuando es ella la no para de remarcar sus orígenes humildes, creyéndose superior a aquellos que tienen dinero.


Si algo tengo que destacar positivamente es a los secundarios. Tenemos una relación amorosa muy bonita y otra historia dura pero emocionante. Ojalá la principal hubiera sido así.

En definitiva, Con sabor a Irlanda es una novela que me ha dejado bastante fría, principalmente por mi animadversión hacia su protagonista.
Fuera de eso es una historia sencilla, sobre todo para ahora que llega el verano y apetecen novelas más ligeras. Si logras conectar con Lys probablemente la disfrutes.
Para las que busquen a una Ardey más profunda, aquí no la van a encontrar.

Ah! Me olvidaba de decir que incluye algunas de las recetas que prepara Lys a lo largo de la novela.

16 de mayo de 2017

La chica que dejaste atrás, Jojo Moyes

Marzo 2017, Suma de letras
520 Pág.
19.90 €



La chica que dejaste atrás la leí hace ya algunas semanas. He intentado hacer la reseña en varias ocasiones pero no sabía muy bien como enfrentarme a ella. A veces es mucho más fácil escribir una opinión sobre un libro que no te ha gustado nada que sobre otro, como en esta ocasión, que te ha dejado sin palabras.
He leído algunas historias de Moyes. El viaje de las novias fue la primera, hace ya más de diez años, recuerdo que me encantó. En aquella época no existían las redes sociales e investigar sobre las obras de los autores no era tan fácil como ahora. Le perdí la pista hasta la archiconocida Yo antes de ti, me encanta que ahora estén publicando y reeditando todas sus novelas.


Quien haya disfrutado de esta autora sabe que no se queda en un sólo género y por ello en La chica que dejaste atrás vuelve a cambiar de registro y ambientación
. En esta ocasión nos lleva a 1916 al centro de la Primera Guerra Mundial.  En un pequeño pueblo francés Sophie y su familia debe enfrentarse a la llegada de los alemanes. El mundo que conocieron todos ha llegado a su fin, las noticias sólo hablan de muertes y desolación, la comida escasea y las libertades han sido coartadas...los hombres aptos han sido enviados al frente. En el pueblo sólo quedan mujeres, niños y ancianos.  Tanto Sophie como sus vecinos intentan hacerse  a su nueva vida, al horror, a la desesperación por la falta de noticias, la preocupación por sus maridos, hijos y hermanos y por si todo ello fuera poco al respeto y sumisión que se ven obligados a mostrar a los alemanes.

La primera parte de la novela narra con todo detalle los horrores que la invasión alemana crea  en el pueblo.
Sophie y sus hermanos regentan un bar y este es elegido por los soldados alemanes para cenar cada noche. Tanto Sophie como su hermana Hélèna se ven obligadas a servirlos lo que conlleva la enemistad de sus vecinos que comienzan a verlas como unas traidoras.
Pero el punto importante de la historia es un cuadro. El marido de Sophie es artista y algún tiempo atrás pinto un retrato de ella. Ese retrato está colgado en el bar. Para Sophie es importante verlo, le recuerda la mujer feliz, alegre y soñadora que era. Ya no se reconoce, no es aquella mujer y el simple gesto de ver su retrato cada día le impide desfallecer. Pero esto es un arma de doble filo cuando un comandante alemán lo ve y comienza a obsesionarse con el retrato y con ella.
La historia de Sophie, su familia y sus vecinos es desoladora. He leído muchísimas novelas ambientadas en guerras y en cada una de ellas he sufrido con los protagonistas, sobre todo la impotencia de ver como otros gobiernan las vidas ajenas a su antojo.  Con Sophie no ha sido menos.


La primera parte acaba de una manera un tanto abrupta y la autora nos lleva hasta la actualidad. Nos toca conocer entonces a Liv. Liv es una mujer que le ha tocado sufrir muchísimo en la vida. Tras un duro mazazo aún sigue intentando recomponer los pedazos y salir a flote, pero no sabe como.  Su mundo se vuelve a trastocar cuando la denuncian por poseer un cuadro robado. El retrato de Sophie fue comprado legalmente pero en ese momento se están recuperando obras que fueron robadas por los soldados en la guerra y se cree que esta es una de ellas. La intención es noble: que los verdaderos dueños, aquellos a los que se les fue arrebatada mucho más que sus posesiones recuperen al menos estas.   Para Liv este es el golpe de gracia, el cuadro tiene un valor muy importante para ella y luchará con todas sus fuerzas para demostrar que ella es su legitima dueña.


Reconozco que la segunda parte no me gustó tanto como la primera.
Me hubiera encantado que la historia de Sophie durará mucho más, que no acabara nunca. La vida de Liv, aunque también muy interesante, no se equiparaba a la de su antecesora aunque tenían mucho en común. Tanto Liv como Sophie eran mujeres luchadoras, ambas sabían que debían resistir y luchar para conseguir con lo que tanto anhelaban. Es cierto que el objetivo de una era más "importante" que la de la otra. Sophie luchaba por su vida, por su familia, por volver a ser la mujer del cuadro. Liv luchaba por no perder lo único que la mantenía en pie.

Con La chica que de
jaste atrás Moyes ha vuelto a demostrar que es la reina indiscutible de la narración sea cual sea el registro al que se enfrente. Una autora que derrocha talento y transmite mucho sentimiento en sus historias. En esta ocasión hay tantas emociones que es difícil plasmarlas en una reseña. Por un lado el dolor, la desesperación, la angustia y la pérdida que ha supuesto la guerra. Como todo aquello conocido ha sido destruido pero al mismo tiempo en Sophie veremos ese rayito de esperanza, esas ganas de luchar para que todo vuelva a ser como antes, aunque ya nadie volverá a ser como antes.

Una historia maravillosa  que leí del tirón incapaz de separarme de Sophie y más tarde de Liv. Pero una novela tan intensa que me ha costado poder sentarme a recordarla y escribir estas palabras. Espero convencer aunque sea a una sola persona de darle una oportunidad, no sólo a La chica que dejaste atrás, también a Jojo Moyes, de verdad que no se arrepentirán.


11 de mayo de 2017

El hermanastro, Penelope Ward



Titania, 20/03/2017
256 Pág.
12 €


No sé ustedes pero yo soy de las que se suele guiar mucho por las portadas. Una imagen bonita con un título acorde puede hacer que me decida por una historia sin siquiera leer el argumento. Con esta novela me ocurrió todo lo contrario.
Recuerdo que hace un tiempo leí una historia sobre hermanastros que me pareció un bodrio de campeonato, eso unido con esta portada me hicieron rechazar esta novela en un primer momento. Se que a muchos lectores las portadas así les gustan pero para mí son sinónimo de novela erótica y como estoy bastante saturada causa un efecto bastante negativo.


A lo que vamos. Una noche de estas de aburrimiento extremo se me cruzó en el camino y decidí darle la oportunidad, ¿Qué podía perder? Pues bien, ¡Me encantó!
Los caminos de Greta y Elec han estado siempre unidos aunque no se conocen. Cuando Elec, hiijo del padrastro de Greta, se muda a su casa una temporada comienzan los problemas. Greta espera hacer amistad, tener un nuevo amigo, casi un hermano pero él no es lo que ella esperaba.


Elec es una chico problemático, provocador y rebelde. No quiere a su padre por el daño que hizo a su madre y mucho menos quiere a la nueva familia de este. Para él ver como su padre se comporta con Greta supone una traición. Y es que Elec y su padre jamás han tenido una relación como tal.


La novela avanza y poco a poco vemos lo que esconde Elec realmente. Es un chico que guarda mucho dolor dentro de sí.
Una adolescente que ha tenido que vivir y sufrir demasiadas cosas, cosas que no puede olvidar. En Greta termina encontrando la persona con la que desahogarse, a la que confiarle todo y poco a poco a la persona a la que quiere cuidar, de la que se va enamorando y no quiere soltar.
Ella por su parte, en un primer momento, se ve como la persona que puede salvarlo. Le hace ver lo que vale realmente, que se merece algo mejor y que tiene que acabar con ese afán de autodestrucción. Al mismo tiempo, aunque sabe que está mal, comenzará a enamorarse.

Ocurre algo y la novela da un salto de varios años.
Pasamos de conocer a los Elec y Greta adolescentes a las personas adultas en las que se han convertido. Y ese amor de niños , ese que creían moriría con el paso del tiempo sigue fuerte esperando a su reencuentro. Este no estará exento de problemas, de dudas y dolor.

Querido hermanastro me ha parecido una novela maravillosa, sé que tiene exceso de dramas para algunos pero para mí es simplemente perfecta. Una historia intensa y emocionante que me duró un suspiro, de la que no me pude despegar en ningún momento.
Es la primera novela que leo de esta autora, espero que no sea la última.