12 de junio de 2017

Escrito en el agua, Paula Hawkins


Planeta 2017

He repetido hasta la saciedad que La chica del tren es una de las novelas más sobrevaloradas de los últimos tiempos. Gracias a la campaña de publicidad que se marcó la editorial a muchos no entró la curiosidad por conocer esa novela de la que tanto se hablaba. Finalmente resultó ser una novela entretenida pero poco más destacable, el “malo” ningún misterio. Después probé con la película, pero decir que es soporífera es quedarse corto.
Visto esto no tenía demasiada intención de leer la nueva novela de la autora, pero al final una es débil y he caído.

Escrito en el agua transcurre en un pequeño pueblo. Allí las leyendas sobre el lago han ido pasando de generación en generación. Nell, una de las vecinas, ha estado obsesionada desde su infancia con estas historias y ahora investiga sobre ellas para escribir un libro. Son varias las mujeres que han acabado con su vida saltando a lo que ya se conoce como La poza de los ahogados. En la actualidad la leyenda se ha convertido en realidad: dos nuevas mujeres se han suicidado en ella.
La historia comienza con la llegada al pueblo de Jules. Ha tenido que regresar al pueblo donde creció tras ser avisada de la muerte de su hermana Nell, debe enfrentarse con su pasado una vez más y cuidar de su sobrina a la que no conoce. La policía está segura que su hermana se ha suicidado, pero tanto Jules como su hija no creen en esta teoría.
Escrito en el agua parte de una trama muy interesante. Hay muchos personajes, tantos que al principio me costó un poco centrarme y aclarar quienes eran cada uno de ellos. La autora nos va contando varias historias a medida que avanza la novela. Por un lado tenemos la no relación entre las hermanas. Jules va recordando todo lo que ocurrió en su infancia y como las acciones de Nell las distanciaron irremediablemente.

Por otro lado vamos conociendo datos sobre la otra muerte, la de Kate, una adolescente que acabó con su vida tres meses antes. Poco a poco se irán conociendo más datos y secretos.Y por supuesto la investigación sobre la muerte de Nell.
La novela se podría definir como un castillo de naipes, cuando cae una pieza arrastra a muchas otras. Son tantos los personajes involucrados en las muertes que para el lector es un poco complicado intentar dar con el verdadero culpable.
Escrito en el agua me ha sorprendido. Quizás es que, tras mi chasco con esta autora, esperaba muy poco de esta novela. Es un thriller mucho mejor hilado que su antecesora, con unos personajes mucho más atrayentes y sobre todo la autora ha sabido jugar muy bien con la mente del lector.
Como pega sólo podría poner que, como ya parece costumbre en Hawkins, se va bastante por las ramas, sobre todo al comienzo de la novela. Parece que es incapaz de centrarse e ir al grano.

Fuera de ello, para las apasionadas de los thillers, como servidora, es una novela a tener en cuenta. No defrauda.

7 de junio de 2017

Los últimos días de Rabbit Hayes, Anna McPartlin

Roca Editorial 23 / 03/ 2017
416 Pág.
21.90€


" Una bellísima historia sobre la vida misma, tan emotiva como las novelas de Jojo Moyes y tan divertida como las historias de Cecelia Arhen. "


Rabbit Hayes se está muriendo.
Esto no es un spoiler, lo dice bien claro el título, y nos lo deja saber el argumento. Pero que Rabbit muera no es el quid de la cuestión, es el más importante desde luego, pero les aseguro que cuando acabas la novela te quedan tantas enseñanzas, tanto en que pensar que la muerte del personaje es casi una liberación. Para ella, para su familia, para el lector.
Rabbit, en realidad se llama Mia, está conforme con su vida. Es periodista y tiene una preciosa hija, Juliet, ama a sus padres, a sus hermanos y a sus sobrinos. La vida le puso una prueba años atrás con un cáncer de mama, un cáncer contra el que luchó con todas sus fuerzas y del que salió vencedora. Pero ahora ha vuelto, ha vuelto más fuerte.
Estoy segura que ahora mismo estáis pensando: “no, está novela no es para mí”, “con todas las desgracias que hay en el mundo, ¿para qué sufrir con una novela?”. No les quito la razón, no puedo. Probablemente sea mejor leer novelas más alegres, libros que nos absorban pero que nos queden muy lejanos, historias en las que no podamos sentirnos identificadas, que no nos hagan daño. Pero, los que sigan el blog, saben que tengo debilidad por el drama, por las historias que nos cuentan la cruda realidad, por aquellas que te recuerdan historias vividas. Y esta es una de ellas, todo lo que pasa la familia de Rabbit lo he vivido en mis propias carnes, y no hace tanto, no me ha causado impresión leer esta historia pero si dolor. Y con ello los recuerdos…
La novela se divide en nueve días, los últimos nueve días de la vida de Rabbit. Pero no creáis que estos son en agonía, nada que ver. A través de esos nueve días Rabbit irá recordando su infancia, su adolescencia, su primer amor. Aquella banda de música que su hermano creo con sus amigos y de la que ella no se separaba jamás. Su relación con Jhonny, el amor de su vida…
Junto a ella estará su alocada familia, y creedme cuando lo digo. Todos, desde los padres, Jack y Molly, pasando por sus hermanos, Davey y Grace, sus sobrinos, hija y amigos son un cuadro peculiar con el que me he divertido muchísimo. La relación entre ellos es fresca, cercana. El lenguaje es directo, todos tienen palabras malsonantes continuamente en la boca, no se andan con sutilezas a la hora de recriminar a los demás e incluso hacen bromas sobre la enfermedad de Rabbit. Pero esa es la esencia de la familia Hayes, amor incondicional aderezado de humor, de alegría incluso en los peores momentos.
Obviamente la novela no es una fiesta continua. También veremos la forma en la que Rabbit afronta por fin que no va a poder con la enfermedad. Como los padres van perdiendo la fe en la recuperación milagrosa y como se hunden al darse cuenta que van a sobrevivir a su hija. Los hermanos recuerdan continuamente el pasado y no entienden como podrán seguir adelante sin ella. Y Juliet, ¿Cómo puede entender una niña que va a perder a su madre?
Hay algo que me ha sorprendido y gustado de esta novela. La autora hace chocar dos "mundos" dentro de la misma familia. Jack y Molly, los padres, son profundamente católicos y en cambio Rabbit es atea. Ha sido interesante ver como ambos se enfrentan a la vida, a la enfermedad y sobre todo "al otro lado". A lo largo de la historia creará controversia y discusiones, la autora los muestra todo con mucho respeto.
Como dije al principio durante toda la historia Rabbit irá recordando su infancia y adolescencia. Con ella a su gran amor Jhonny y créanme que es una historia preciosa pero también dolorosa. Es muy importante en el desarrollo.
La novela está plagada de escenas dolorosas, crudas y emotivas pero también escenas divertidas con las que es inevitable encontrarte riendo. Hace muchos años que no leía a esta autora y me ha encantado reencontrarme con ella. Me ha vuelto a remover por dentro y se lo agradezco. Como se dice en su portada si les gusta Jojo Moyes no dudéis en leer a McPartlin os aseguro que les va a encantar. Es una auténtica maravilla, sus historia, su humor...todo.
Los últimos días de Rabbit Hayes ha sido una lectura dura, complicada, de esas que te forma un nudo en la garganta difícil de deshacer. Es una historia cargada de dolor y de muchísimo valor. Con una protagonista luchadora, valiente, divertida y tenaz. Rodeada de una familia unida con unos lazos inquebrantables, una familia fuerte y cálida, devastada pero con mucha templanza. Una niña demasiado madura para su edad que nos da una lección para recordar.
Los últimos días de Rabbit Hayes nos habla de la vida misma, de esa parte de la vida de la que no queremos saber nada. De la pérdida, del dolor, de la impotencia, de dejar ir, de soltar manos que no querríamos soltar jamás…Pero al mismo tiempo nos deja muchas enseñanzas: disfrutar del día a día, demostrar nuestro amor siempre, no guardarse los te quiero…no arrepentirse del tiempo perdido.
En definitiva: vivir, vivir y vivir. Vivir tan intensamente como puedas.


5 de junio de 2017

El festín de la vida, J. Ryan Stradal

Maeva, 2017
360 Pág.
19.90€



La novela comienza con Lars Thorvald poniendo al lector al corriente sobre su vida. Desde su más tierna infancia, su adolescencia, su primer amor…y sobre todo su pasión por la cocina. Pese a que sus notas le habrían permitido entrar a una excelente universidad su sueño siempre había sido el de ser cheff. Tras muchos trabajos mal pagados y jornadas agotadoras había cumplido a medias su sueño, aún no podía darse el lujo de vivir bien con su trabajo.

Ahora Lars tiene una nueva pasión en el mundo: su hija Eva. Tras el nacimiento de la pequeña la esposa de Lars decide abandonarlos cansada de una vida de penurias y siendo consciente que jamás quiso ser madre. Para Lars la niña se convierte en el centro de su mundo y aunque apenas cuenta con meses de vida intenta inculcarle la pasión por la cocina.

La protagonista indiscutible de la novela es Eva. Esa pasión que Lars le transmite cala muy hondo en ella y será el motor de su propia vida. Desde muy pequeña se obsesiona con los chiles y monta un pequeño cultivo en su propio armario. Su trabajo consiste en hacerlos cada vez más picantes. Pero no todo queda ahí, Eva también es capaz de comerlos sin apenas pestañear lo que la lleva, más adelante, a participar en concursos de Chile picante en Illinois.

La novela no tiene una estructura muy definida. Cada capítulo está titulado con el nombre de un plato de comida y es protagonizado por una persona diferentes. En algunos casos serán los primos de Eva y a medida que avanza la novela por personas que va conociendo. Eva va escalando en el mundo de la cocina desde ser una simple ayudante a convertirse en la sensación de la ciudad. Esto le hace ganarse tanto amigos como enemigos. Y estos tendrán voz también en la historia.  Es a través de ellos que conoceremos como va avanzando la vida de Eva, sus amores, sus logros profesionales…

En general es una novela que me ha gustado. Se centra sobre todo en la pasión por la cocina y en el valor de la familia, la amistad y el amor. Es el viaje de una mujer desde su más tierna infancia hasta la madurez y la búsqueda de la verdad vital, de su propia identidad.

Hay algo que me ha faltado en la historia y ha sido más profundidad. Como he dicho anteriormente a Eva sólo la conocemos a través de otros personajes y creo que el autor debería haberse centrado un poco más en ella directamente. De resto, una novela sencilla pero entrañable.