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Morbo, Jordi Sierra i Fabra

25 de noviembre de 2018

Morbo, Jordi Sierra i Fabra

Harper Collins
320 Páginas 


En plena noche y en medio de una escena tórrida una pareja será testigo de cómo es arrojado un bulto al río Llobregat. Presintiendo lo peor deciden llamar a la policía, cuando llegan descubren que contiene el cuerpo de una mujer joven y extremadamente bella. Desnuda y golpeada brutalmente.  Así comienza Morbo.

La investigación comienza de forma inmediata. En un primer momento el autor diferencia los capítulos entre cinco personajes, todos masculinos, los que más relación tenían con Eva, la chica asesinada.

Todos los personajes tienen en común una cosa y es su fascinación, amor u obsesión por Eva. Y es que finalmente tanto los agentes como el propio lector se da cuenta que el terrible final de Eva está estrechamente ligado a su extrema belleza.

Dichos hombres,  sobre los que pesa la sospecha de la policía, son muy diferentes entre ellos. Tenemos desde un constructor, un familiar, un preso, un político y un amigo. El único nexo de conexión entre casi todos es Eva. Y para todos ellos la vida de la joven era un auténtico enigma. A medida que lees la historia te das cuenta que la chica ha creado un mundo en el que sentirse segura y querida, pero vive con mucho temor y sobre todo, creo, con mucha falta de cariño.
A lo largo de la novela conoceremos más profundamente a cada uno de los sospechosos, como llegó Eva a sus vidas, los secretos que esconden y sobre todo su reacción ante la muerte de Eva.
Poco más puedo desvelar sin caer en algo inadecuado. 

Creo que es la segunda novela que leo de este autor y aunque me ha gustado no ha terminado de llegarme. Puede que sea un buen thriller para quien no esté demasiado acostumbrado a leer el género, en mi caso me ha resultado bastante trillado, lleno de tópicos y carente de emoción. A pesar de las continuas vueltas que da el autor para sembrar la sombra de la duda sobre todos los personajes no es difícil dilucidar quién de ellos es el responsable del final de Eva. Ha sido una pena porque creo que la novela tenía muy buenos ingredientes. 


De momento el autor seguirá en mi lista de “pendientes” esperando que alguna de sus novelas me llegue tanto como al resto de los lectores. En cuanto a Morbo, recomendarla para aquellos que no estén muy acostumbrados al género y quieran leer un thriller sencillo pero entretenido. 


Aquellas niñas que reconocimos en fotos, Raúl Quirós Molina

9 de noviembre de 2018



Hace unas semanas  Raúl Quirós, autor de la novela, me escribió para pasarme información sobre su última obra y darme la opción de leerla si quería. Tras leer el argumento accedí. 

El libro se divide en dos partes muy diferenciadas, ambas protagonizadas por mujeres muy distintas pero ambas con una vida muy dura. 

La novela arranca con la muerte de Angustias, madre de Adela, protagonista de la primera historia. Adela ha pasado los últimos años de su vida cuidando de su madre enferma y olvidándose de su propia vida. Es una mujer profesional y con un trabajo fijo pero sin una vida social activa desde hace mucho tiempo. No sólo ha tenido que sacrificarse por el cuidado de su progenitora, también ha aguantado sus humillaciones, reproches y mal carácter. 

Tras su muerte vemos como Adela está un poco pérdida. Se siente entre la pena lógica y normal por la pérdida de su madre, el dolor ante la falta de cariño de esta hacía ella y la sensación de vértigo ante su nueva vida.
Teresa, su mejor amiga, es una mujer independiente, sexy y con una vida amorosa bastante activa. Adela anhela poder ser como ella y por ello se mete a una web para poder hablar con gente y conocer hombres. Tras varias citas y muchas decepciones conoce a Honduras, un hombre latinoamericano con muy buenos modales que la escucha y parece preocuparse por ella. Pero está al otro lado del charco.  También conoce a Marc, un fotógrafo con el que siente mucha conexión. 

Pero tras salir varias veces con su amiga Teresa, Adela comienza a interesarse por su novio David, un hombre atractivo, seductor y dueño de una cadena de gimnasios. 

Reconozco que en un primer momento me chocó que Adela se interesara por el novio de su amiga pero cuando ves la forma tan condescendiente en la que ésta la trata, como si Adela fuera poca cosa, una mojigata incapaz de ser tan sensual como ella, comienzas a entender a Adela y sus ansias por conquistar a David y demostrarse que ella es capaz de seducir al hombre que desee. 

Lo que en un primer momento es un juego de atracción cambia cuando Adela decide dar por finalizada la relación y él no se lo toma bien. Sale entonces a la luz el verdadero David, un hombre obsesivo, posesivo y violento con el que comienza una relación tóxica y de maltrato. 

Me hubiera gustado que el autor continuara un poco más con esta historia y profundizara más en ella. Estaba llevándola muy bien, tratando con mucha cautela el tema pero llegando al lector. Traspasaba la angustia y sobre todo la impotencia antes la situación que estaba viviendo Adela. 

Saltamos entonces a la segunda parte de la novela y nos vamos a Brasil. Allí María, una estrella mundial que vive sus últimos días por culpa de un cáncer relatará su historia desde su más tierna infancia. 
Conoceremos su niñez en las favelas rodeada de delincuencia, prostitución y abusos a menores. 

El sueño de María siempre ha sido ser cantante pero en un entorno como el de ella era muy complicado despuntar, que los grandes se fijaran en ella. Sin embargo jamás cejó en su empeño. 
Siendo muy joven abandonó su pueblo con unas amigas prostitutas, pusieron rumbo a la ciudad y allí se vio obligada a trabajar en sitios indeseables. Y una vez más rodeada de prostitución, chantajes y violencia. 

No puedo desvelar mucho más porque debe ser el lector quien descubra la conexión entre estas dos mujeres y cómo, pese a los kilómetros que las separaban influyeron una en la vida de la otra. 

Como punto negativo sólo puedo destacar el parón tan brusco entre la historia de Adela y la de María. Quizás sea que me hubiera encantado, como ya dije, que siguiera mucho más con la historia de ella y David pero me resultó un cambio demasiado drástico. Me faltó saber cómo se desarrollaba la historia un poco más, como llevaba Adela la situación y conocer cómo se toma Teresa la deslealtad de su amiga. 
También debo decir que en un primer momento la vida de María no me interesaba lo más mínimo. Menos mal que muy poco después ya uno va viendo la vida tan dura que ha tenido que pasar para llegar a los más alto de la fama.

Aquellas niñas que reconocimos en fotos narra la vida de dos mujeres que bien podrían ser nuestras vecinas o algún familiar. Historias muy duras, muy complejas pero desgraciadamente demasiado cercanas.
Pese a la crudeza Raúl Quirós ha sabido tratar con mucho tacto los temas más difíciles y ha logrado que quisiera leer cada vez más y más hasta conocer la conexión entre estas dos mujeres. 

La novela fue finalista del Premio Nadal de este mismo año y la tenéis en Amazon. Muy recomendable. 






Besos robados, Noelia Amarillo

30 de octubre de 2018



Planeta - 16/10/2018
528 Pág.
15.90€


Hace unas semanas me preguntaron por alguna novela erótica que valiera la pena. Una historia muy pasional pero que tuviera hilo argumental, no sólo sexo. ¿Saben el primer título que me vino a la cabeza? Ardiente verano de Noelia Amarillo, así que le recomendé empecer el género por esa historia tan maravillosa. 


Tras esto tuve muchísimas ganas de volver a leer algo de la autora. Recordé lo mucho que me gustan sus historias y, sobre todo, cuanto me divierto con ellas. 

Justo Besos robados acababa de salir a la venta así que no dude en solicitar un ejemplar. Lo primero que me sorprendió fue su extensión, 528 páginas. No mentiré, en un primer momento me asustó, ya que estoy en una época en la que las novelas demasiado extensas me aburren y termino por abandonarlas. Aún así la comencé. Fue un viernes por la tarde de lluvia y frío, de infusión, sofá y manta. A la una y media de la mañana, con una sonrisa en los labios y un dolor de cuello monumental, cerré la última página. Bastante esclarecedor, ¿verdad?

Raúl Garrido había sido un director de éxito en España, llegando incluso a ganar un Goya. Lo había tenido todo, dinero, éxito, poder...pero después de muchos excesos todo había llegado a su fin. Ahora, cinco años después, volvían a darle una oportunidad. Estaba al frente de "Besos robados" una nueva serie de categoría B o incluso más baja. Su entusiasmo por el proyecto era nulo pero necesitaba volver a despegar, volver a sentir esa pasión que tenía antaño por su profesión. 

La tensión en el set de rodaje es palpable desde que comienza la novela. Por un lado la firme vigilancia del productor sobre el trabajo de Raúl, por otro el bajo presupuesto que dificulta mucho su trabajo y por último la imposición de una script  - la responsable de que la serie tenga una continuidad argumental y visual - por parte de su jefe. Una chica  pequeña con apariencia de adolescente que no para de sonreír. Lo idóneo para sacarlo de sus casillas. 
Por supuesto esta chica no es otra que Cristina, la protagonista de la novela. 

La historia se va desarrollando entre las caravanas que sirven de casas temporales para todos los miembros del equipo. Entre madrugones para asistir a reuniones, entre prisas y estrés para grabar y que todo quede perfecto. Las discusiones entre los actores, una actriz entrada en años que reniega de su edad y un yogurin al que no se le toma en serio. Y sobre todo la ansiedad de saber si la productora de televisión dará luz verde a la serie tras ver los dos primeros capítulos. 

La historia entre Raúl y Cristina se va fraguando en medio de todo eso. Para él ella no es más que un estorbo, una imposición que debe soportar. Pero poco a poco se volverá imprescindible, para la continuidad de la serie y para él mismo. Su  amor es muy bonito. Empieza como pura atracción física para, paulatinamente, pasar a unos sentimientos mucho más fuertes. 

Cristina es un personaje bastante original y un poco excéntrico, podríamos decir. Tiene una imaginación desbordante. Cuenta historias sobre sí misma, sobre su vida y su infancia que son difíciles de creer y prometo que me pasé media novela pensando que no tenía la cabeza demasiado bien amueblada. Ojo, cosa que no quitaba ni un ápice de "magia" a la novela. 
Poco a poco, como lectora, comencé a ver a la verdadera Cristina. A la mujer dolida y marcada por todo lo que le ha ocurrido que se esconde detrás de esa máscara de felicidad y abnegación por el trabajo y sus compañeros. Una mujer que no quiere que se conozcan sus verdaderos sentimientos por miedo al dolor y al rechazo. 

No es nada difícil sentirse identificada con Cristina. Una lectora empedernida que ríe y llora al leer sus historias favoritas. Me recordó tanto a mi...¡Yo también leo varias veces al año esos libros que me hacen llorar a moco tendido! Y después me siento muy bien, muy renovada.  La novela romántica está muy presente, en forma de lecturas, de pasión e incluso en encuentro románticos entre lectoras que se suceden en la Península. 

Como secundarios hay tantos que no terminaría de nombrarlos a todos. Sólo decir que son secundarios de lujo y me gustaría leer historias de muchos de ellos. Sobre todo del mejor amigo de Raúl, ahí lo dejo caer. 
Noelia una vez más me ha sorprendido. Ha conseguido que me enganche a una novela romántica como hacía casi un año no me ocurría. Me he emocionado, he sufrido y sobre todo me he divertido mucho leyéndola. 

Besos robados es una novela llena de tantos ingredientes que es imposible enumerarlos todos. Una historia de amor peculiar cargada de pasión, ternura y diversión. Un amor que nace en medio de un set de rodaje entre dos personas pérdidas en la vida y marcadas en lo más hondo de su alma. La segunda oportunidad para ser feliz, para abrir el corazón y encontrar el amor verdadero

Más que recomendado para todas las lectoras de Noelia Amarillo. Les va a encantar. Para las que aún no hayan "catado" a la autora...¡No sé a que están esperando!



 
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