martes 20 de marzo de 2012

Dos años en la red...


¡20 de marzo!


Da comienzo la primavera. Los árboles florecen, los pájaros cantan, los animalitos tienen crías, y  nuestra amiga Plexi vuelve, un año más, a cumplir dieciocho años. 


Es un día especial, que nos hace sentir optimistas con la llegada del buen tiempo, pero para nosotras es una fecha aún más señalada, ya que tal día como hoy, dos años atrás, Pasajes Románticos abría sus puertas.
Han sido dos años inquietos, con subidas y bajadas. La euforia del primer momento, los momentos de depresión y desasosiego. Pero me complace poder decir que con constancia y mucho esfuerzo, estamos muy orgullosas del espacio que hemos ido creando, y que hoy en día conformamos más de mil personas.

 ¿Quién nos lo iba a decir?

Siempre con ganas de leer, de compartir la experiencia de una buena lectura, y con la promoción de la novela romántica adulta como meta. Hemos visto crecer la blogosfera, desde que sólo había cuatro blogs literarios de referencia, hasta ahora que son imposibles de contar. Hemos visto como mucha gente que sólo leía juvenil, fantástica o best sellers, le daba una oportunidad a nuestro género predilecto, y aunque pueda sonar un poco engreído, nos gusta pensar que hemos sido un poquito responsables.

Gracias a todos los amantes de la lectura. A las amigas que hemos ido creando, conociendo y queriendo a lo largo de esta andadura. A todas las amantes de Rafael, Bones, Jace o Jamie Fraser.  A todas las personas con las que nos reímos, comentamos y debatimos en los blogs, páginas webs, twitter, facebook, goodreads, entre otras redes sociales.




Como agradecer de palabra nos parece muy bonito, pero quizás insuficiente, a lo largo de la semanita les traeremos alguna sorpresilla.

lunes 19 de marzo de 2012

El duque de Wyndham, Julia Quinn.


Título: El duque de Wyndham.
Autora: Julia Quinn.
Editorial: Titania – Ediciones Urano.
Fecha de publicación: Enero de 2012.
Serie: 1º- Los dos duques de Wyndham.
 ISBN: 9788499441887

El trabajo de Grace Eversleigh no puede ser más ingrato: ser la acompañante y confidente de la viuda Augusta Cavendish, la poderosa duquesa de Wyndham, una mujer altiva y arrogante de corazón duro. Como si eso fuera poco, ahora la duquesa le exige a Grace que sea cómplice del secuestro de Jack Audley, ex capitán del ejército convertido en ladrón de caminos. Es que la anciana está convencida de que Jack es, en realidad, su nieto, el hijo de su hijo más querido. Si está en la cierto, Jack podría ser el verdadero duque de Wyndham, lo que echaría por tierra los planes de Thomas Cavendish, hasta ahora poseedor del título. Pero Jack siempre ha sido un alma libre, y un poco canalla, y lo que menos desea es pertenecer a la rancia nobleza del reino. Hasta que su mirada se cruza con la de la bella Grace, y surge entre ambos una pasión que ninguno de los dos anticipaba y que puede tener consecuencias devastadoras. Porque si Jack es el verdadero duque, Grace jamás podrá hacerlo suyo.

Una de las fantasías eróticas más recurrentes es el de la mujer que se enamora de un terrible forajido, y es que no mintamos señor@s, no hay nada más excitante que soñar con un hombre malvado y carente de moral, que nos haga cosas malas, pero que después de caer rendido bajo el embrujo de nuestra belleza nos sea fiel como un corderillo. ¡Sólo de pensarlo mis ojos hacen chiribitas!

Bueno, como decía (antes de desviarme del tema) no es que Julia Quinn “inventara la pólvora” con ese argumento, pero con un giro de su pluma, y su tendencia a volver cualquier trama disparatada, el que portaba el arma acabo amordazado por una vieja y una dama de compañía, obligado más por la inteligencia, que por la fuerza bruta, a someterse a sus exigencias.

Sin embargo, y pese a haberme arrancado más de una carcajada, me ha parecido una novela floja. Bastante pobre para cubrir las expectativas que me crea el saber que es una obra de Julia Quinn. Hace mucho tiempo que no encuentro dentro de las páginas de Julia el equilibrio entre humor, romanticismo y profundidad que tenían los Bridgerton, y quizás mis lecturas se truncan al comparar sus nuevas historias con esas otras que fueron sublimes.

El duque de Wyndham se encuentra colmado de diálogos, risas y humor. Las conversaciones entre Grace y Jack son una mezcla exquisita de coqueteo y picardía, mientras que las exigencias de Augusta, y su mala leche, bordeada con un toque mordaz también logran estirar nuestras comisuras. Pero sigo pensando y afirmando que a los protagonistas les falta profundidad, y sentimiento, pareciéndome que la autora los hace muy superficiales, y huecos.

Esta saga la componen dos novelas, ya que no existe un solo duque, por el contrario como el nombre de la saga indica, nos encontramos ante “Los dos duques de Wyndham”. Me intriga saber que le deparará su nueva vida a Thomas, y me alegra saber que no tendremos que esperar mucho para leer su historia en "La prometida del duque", que será publicado en el mes de abril de este mismo año.

Una novela ligera, dinámica y que logra dejarnos con una sonrisa en la boca, pero que sin embargo carece del nivel de las primeras obras de la autora.  Espero que algún día retorne la Julia Quinn que nos enamoró hace varios años.


domingo 18 de marzo de 2012

50 Sombras de Grey: La novela erótica (casi pornográfica) que devoran las mujeres.


Antes de comenzar mi diatriba y para que vayan poniéndose en situación quiero dejarles en enlace que ha suscitado mi indignación y la necesidad de escribir estas líneas para poder desahogarme. Cortesía del periódico La Razón, ya que ni siquiera está firmado.

Catetos e ignorantes. ¿Son sinónimos? Puede que sí, pero no me importa redundar cuando la ocasión lo requiere.

Esta mañana navegando por la red me he dado de narices con un artículo sobre la última novela de E. L. James, “50 Sombras de Grey”. Lo empecé a leer emocionada, pensando que iba a desvelar algo de esta historia, que esta misma semana me recomendaba una amiga encantada, porque sabía que me iba a gustar. Pero nada que ver, con frases como ésta:

La novela erótica (casi pornográfica) que devoran las mujeres.

Me di cuenta de que, una vez más, me iba a encontrar simplemente con un artículo lleno de prejuicios, escrito por una persona que no conoce el género, que no ha leído una novela en su vida, (salvo Crepúsculo, quizás), y cuyas letras sólo sirven para denigrar a las obras, escritoras, pero sobre todo, lectoras, de novela romántica adulta.

Comparando como siempre cualquier obra con la saga Crepúsculo, con frases tipo: Como la saga Crepúsculo, pero más allá”, sin darse cuenta de que antes de que Sthephenie Meyer naciera, (y adoro a la autora, y no tiene culpa, pero me enerva el tema), ya Johanna Lindsey nos hacía temblar con sus vikingos y piratas.

“Porno para mujeres
¿Por qué triunfa la novela? ¿Ha llegado el momento, por fin, del porno para mujeres? Los críticos literarios de los principales periódicos estadounidenses y británicos intentan, a la carrera, encontrar algunas explicaciones para describir lo que, de momento, nadie se atreve a clasificar. ¿Es una novela porno? Sí y no.
Tiene escenas de sexo duro, de sumisión y de humillaciones consentidas, pero no es una obra pornográfica al estilo de otras al uso”

Después de leer un párrafo como este, pienso en el poco respeto que se tiene al trabajo de una autora. Catalogando a una novela como “PORNO”. Comparándola con un folletín que se compra en una gasolinera para ir al baño a hacer guarradas. Infravalorando el trabajo de una autora que por muchas escenas de cama que haya incluido en su historia, tuvo que documentarse, hilar una trama, y lograr que su producto se haya convertido en el fenómeno del momento.

“Y una segunda ventaja, que no ha pasado desapercibida a los expertos y que puede explicar, en parte, el fulminante éxito de esta novela. Los libros electrónicos permiten a las mujeres leer y guardar, disfrutar y esconder sin las miradas indiscretas de un pasajero del metro que se asoma a las letras de una portada, o sin el temor de dejarlo olvidado en la mesa de la oficina.
Todos los secretos caben en un bolso de una mujer.”

Sexista, creo que es la palabra ideal para definir esta tanda de estupideces. Muchas veces he comprado novelas de cisne, con portadas que me hacían sangrar los ojos. Nunca me importó, y no porque los dependientes de las librerías no me miraran con la sonrisilla en la boca, dándoselas de más cultos, cuando a diferencia de mí, no habían leído un libro en su vida.

La publicidad negativa, obscena y que quiere levantar polémica como ésta, a veces es la mejor publicidad. No me cabe duda de que estas novelas van a lograr ser un boom en España, como lo han sido en el resto del mundo.

¿Será posible que llegue el día en que la gente respete la novela romántica?