24 de enero de 2020

La chica a la que no supiste amar, Marta Robles


       
      La chica a la que no supiste amar, Marta Robles


Espasa /  09-01-2019  /  19.90€  /   336 Pág.


Mi primer contacto con la escritora Marta Robles  fue a través de su novela La mala suerte. Me gustó muchísimo su estilo y por ello cuando supe de esta nueva publicación no lo dudé un instante.

En primer lugar me hizo mucha ilusión saber que en esta novela me reencontraría nuevamente con Tony Roures, ese detective tan desastre y cínico pero con una mente brillante capaz de sacar a la luz los casos más complicados.
Y este, sin duda, lo es.

Tony recibe un nuevo caso de mano de un viejo amigo, Alberto Llorens, un fotógrafo al que conoció cuando cubría una guerra muchos años atrás. Llorens terminó casándose con una rica empresaria de Castellón y su vida cambió totalmente.
Ahora está metido en problemas y necesita la ayuda de Roures.

¿Cuáles son esos problemas?  Llorens comenzó a frecuentar un club nocturno llamado Cocoa. Allí conoció a Blessing, una joven nigeriana que ejercía la prostitución y se enamoró. Tras una grave enfermedad es asesinada y su cuerpo aparece en una playa de Castellón. A raíz de ello Llorens comienza a recibir amenazas para que pague la deuda del viaje de Blessing a España. Es por ello que acude a su amigo.

Si algo me ha quedado claro, después de este segundo contacto con la autora, es que le gusta adentrarse en temas muy complejos y duros. Temas que existen en nuestra sociedad y a los que, deliberadamente, damos la espalda.

En La chica a la que no supiste amar Marta Robles nos  muestra que hay detrás de la prostitución. Como cientos de mujeres, a veces niñas, son traídas con falsas promesas de trabajo a España. Una vez aquí las obligan a ejercer la prostitución bajo amenazas de matar a sus familiares. Para salir de ese mundo deben pagar deudas estratosféricas, cifras imposibles para ellas.
En el caso de esta novela son chicas nigerianas a las que sus propias familias venden e incluso les hacen vudú para que vengan sometidas y con miedo a las represalias si no cumplen.

A lo largo de la novela y de la mano de Roures iremos conociendo la verdadera historia que hay tras el asesinato de la chica así como la implicación de Llorens. A medida que Roures va conociendo detalles uno se va dando cuenta la magnitud  de lo que hay tras la trata de personas para ejercer la prostitución.

La autora también nos hará conocer más a fondo a Blessing, su infancia en una casa donde es maltratada sistemáticamente hasta como la obligan a viajar a España para ser explotada sexualmente. Lo peor viene, sin duda, cuando descubre que sufre cáncer de mama. Blessing no tiene papeles, no existe para la sociedad por lo que no es atendida en un hospital, la atienden carniceros sin escrúpulos que deciden, sin piedad, que la chica ya es mercancía defectuosa y no les sirve para el negocio.
Como bien dice el argumento el cuerpo de la chica aparece en una playa pero, ¿ha sido realmente su proxeneta quien está detrás de su muerte? ¿Hay alguien más implicado?

La chica a la que no supiste amar es una de las historias más duras que he leído en mucho tiempo. Como dije anteriormente creo que nosotros, como sociedad, damos la espalda deliberadamente a estas atrocidades que ocurren más cerca de lo que creemos. Queremos seguir viviendo en nuestra cómoda vida, con nuestros problemas del primer mundo sin pararnos a pensar que quizás a unos metros de nosotros hay personas, niñas, que están viviendo un verdadero infierno.

Marta Robles se ha documentado excepcionalmente bien y mucho de lo que se cuenta en la novela viene de los testimonios de cinco mujeres nigerianas como Blessing que han llegado a España para ser explotadas. Robles ha hablado con cada una de ellas e imagino que, como dice al final, es complicado borrar los testimonios de horror y angustia que viven día a día estas chicas.

Volviendo a la trama sin duda es una novela para disfrutar de principio a fin, a mi apenas me duró una tarda. Una historia dura pero sumamente interesante y emocionante. Con unos personajes muy fuertes y un protagonista luchador y sagaz empeñado en hacer justicia al tiempo que intenta aclarar su propia vida sentimental.

La chica a la que no supiste amar me ha parecido una historia valiente que, mediante una trama de ficción, da voz a la trágica vida de muchas mujeres que son obligadas a prostituirse, no sólo en España, en todo el mundo.
Una novela dura y difícil de procesar pero como he dicho muy necesaria.


13 de enero de 2020

La última carta. Cecelia Ahern



La última carta, Cecelia Ahern
B /  11-2019  /  19.90€  /   320 Pág.


Hace un par de meses cotilleaba entre las novedades editoriales esperando que algo llamara mi atención y despertara mis ansias lectoras, apagadas prácticamente todo el año que acaba de finalizar.
No sabía muy bien que me apetecía leer, sólo quería algo que hiciera saltar mi corazón.
Y de repente ahí estaba: una nueva novela de Cecelia Ahern. Sólo con eso bastaba para interesarme, pero encima me di cuenta que es la segunda parte de la maravillosa Posdata: Te quiero.

No tenía la menor idea que se iba a publicar una segunda historia sobre los inolvidables Gerry y Holly. Aunque en otras ocasiones con novelas con este mismo final he llevado a rajatabla aquello de "segundas partes nunca fueron buenas", y por tanto no las he leído, en esta ocasión pudo más mi curiosidad.

Han pasado siete años desde que Holly perdió a Gerry. Siete años en los que ha aprendido a seguir adelante, crearse una nueva vida e incluso darse una segunda oportunidad en el amor. Trabaja ayudando a su hermana en una tienda y lleva una vida bastante sosegada, hasta que un día todo cambia.

Holly habla públicamente sobre las cartas que Gerry le escribió cuando supo de su enfermedad y dejó preparadas para que ella las leyera a su muerte. Casi de inmediato recibe visitas de enfermos, en su mayoría terminales, que desean recrear ese mismo "juego" para sus familiares. Estas personas crean un club llamado Posdata: Te quiero en honor a la firma de Gerry en cada una de las cartas que le dejó a Holly.

En un primer momento Holly se niega. Tanto su familia como su pareja consideran que es una idea malísima. No quieren que vuelva a sufrir y dicho club es una forma de remover el pasado. Sin embargo poco a poco Holly comienza a conocer más profundamente a algunos de los integrantes del club y le es imposible no involucrarse.

El club está compuesto, como he dicho, por personas en su mayoría enfermas. Personas que no desean, a su muerte, dejar un silencio aplastante y un vacío desolador a sus familiares. Es por ello que acuden a Holly con el fin de que ella les ayude en su empresa.
Para Holly la situación es muy difícil, es volver a revivir la enfermedad de Gerry, los últimos instantes, las cartas...todo supone volver al pasado, al dolor lacerante.

Como digo Holly va involucrándose en el club hasta tal punto que comienza a afectar a su vida personal y sentimental. Cada persona que le solicita ayuda es para ella un reto, una forma de dejar un trocito de felicidad a su familiar cuando llegue el último adiós. Para Holly supone una catarsis  y de alguna manera una forma de dar por finalizado un ciclo, de centrarse en su presente y su futuro. Dejar el pasado como una preciosa vivencia.

La última carta me ha parecido una historia muy emotiva y entrañable. Dolorosa pero con un mensaje precioso. Y es que conoceremos a personajes maravillosos, algunos con vidas duras y demasiado jóvenes para pasar por tanto dolor. Otro con vidas plenas, matrimonios maravillosos que ven como la vida se les escapa y desean dejar a las personas amadas un trocito de ellos, para que los recuerden siempre.
Es imposible no emocionarse y sobre todo reflexionar.

Recomiendo su lectura para los lectores incondicionales de la autora, para aquellos que disfrutaron de Posdata: te quiero y en general para todos aquellos, como yo, a los que disfrutan emocionándose con novelas maravillosas.








9 de enero de 2020

La hija fugitiva, Joanna Rees

    
La hija fugitiva, Joanna Rees

Roca /  17-10-2019  /  22.90€    /   Ficha

Londres, 1926. Anna Darton está huyendo de un terrible crimen al que se vio forzada a cometer. Sola y aterrorizada, su salvación aparece de la mano de Nancy, una bailarina sin complejos de El Zip, un notable club nocturno. Re inventándose a sí misma como Vita Casey, Anna se convierte en parte fundamental de la vida del club, metiéndose de lleno en un mundo hedonista de bailes, fiestas y moda.
Cuando ella conoce al apuesto Archie Fenwick, Vita decide enterrar su sentido de culpabilidad, aceptando la promesa de amor sin condiciones que Archie le ofrece. Pero sus secretos del pasado pronto la alcanzarán de nuevo, y cuando la gente cercana a ella empieza a ser herida, Vita se verá obligada a enfrentarse a esos secretos con el riesgo de perder todo lo que ha conseguido.



La hija fugitiva arranca en 1962 precisamente con la huida de Anna Darton. Anna es una joven de buena familia que ha cometido un crimen. Aterrorizada y sola sabe que la única salida es huir hacia Londres. Y así comienza la historia, en el tren que la conducirá a una nueva vida.

Allí acaba de bailarina en un club nocturno por un golpe de suerte, como bien dice el argumento. Es entonces cuando se abre un mundo completamente nuevo para ella. Un mundo lleno de bailes nocturnos, experiencias pecaminosas y amigos nuevos. Para pasar desapercibida se cambia el nombre por el de Vita.

Vita pronto se hace un hueco en ese mundo. Se hace amiga íntima de un modista que la lleva de la mano por un mundo totalmente desconocido para ella. Le enseña a vivir de otra manera y a luchar por sus sueños.
Cuando conoce a Archie Fenwick se enamora perdidamente, pero las cosas no son como ella cree y su pasado la persigue constantemente.

La hija fugitiva es una novela bastante más intensa de lo que pueda parecer en un primer momento. La autora va dando, poco a poco, información sobre qué fue lo que ocurrió para que Anna tuviera que abandonar su casa y de esta manera podemos entender un poco más sus motivaciones y sobre todo el terror que siente a que todo se descubra.

Pero, como digo, todo va mucho más allá. Junto a ella descubriremos la vida más escandalosa y pecaminosa de las noches de Londres en los sesenta.
Veremos como algunas mujeres, por fin, van tomando las riendas de su propia vida y futuro. Las relaciones entre personas del mismo sexo, aunque por desgracia tuvieran que ser a escondidas y con terribles consecuencias si salían a la luz.
Vita lo observa todo con los ojos de la inocencia, con los ojos de una chica que no conoce mundo y para la que todo es nuevo. Nuevo y absolutamente maravilloso, por primera vez se siente libre.

Por otro lado iremos conociendo qué ocurrió en su casa y como las consecuencias de ello logran perseguirla hasta Londres intentando derrumbar su nueva vida.

La historia tiene muchos ingredientes interesantes. La ambientación en los clubs nocturnos y las fiestas es totalmente nueva y eso aporta un poco de frescura. La autora utiliza un lenguaje fluido y sencillo que ayuda a que la novela se lea bastante rápido.
En cuanto a Vita la autora ha creado un personaje fuerte y decidido que también tiene su parte sentimental e inocente. Muy adecuado para la historia que le toca vivir.

La hija fugitiva es la historia de una mujer que sale al mundo por primera vez dejando atrás todo aquello que conoce. Una mujer capaz luchadora y entusiasta que vive apasionadamente cada segundo. Me ha gustado muchísimo la historia y el estilo de la autora.

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