El año de los delfines, Sarah Lark
Ediciones B / 02/2019 / 398 Páginas
21.90€
Sarah Lark
fue todo un descubrimiento con su primera novela, En el país de la nube blanca.
Con ella empezaba el fenómeno de las novelas denominadas “landscape” o “novelas
paisajes”, al menos para mí.
El año de los
delfines es la primera obra actual que leo de la autora. Reconozco que en un
primer momento no me agradó la idea. Lark nada como pez en el agua en las
épocas más históricas, se nota la exquisita documentación en cada una de ellas.
Y sinceramente, me daba miedo que no supiese desenvolverse tan bien en una
ambientación tan actual.
Pero vamos a
conocer un poco más sobre esta novela.
Laura es una
joven madre y esposa residente en Alemania. Desde niña su sueño era convertirse
en Bióloga pero el embarazo de su primera hija y su posterior matrimonio
dejaron en pausa ese sueño. Ahora sus hijos son mayores y Laura decide retomar
sus estudios. De pronto se encuentra con una oferta de trabajo: una empresa en
Nueva Zelanda busca una guía de barco para hacer excursiones con avistamiento
de ballenas. Laura considera que esta es una oportunidad única en la vida, y
que debe aprovecharla, pese a que su marido y su familia no la entiendan.
Sarah Lark
ha estado muy acertada con la elección de personaje femenino. En la época en la
que estamos, con la lucha por los derechos igualitarios y el empoderamiento de
la mujer la situación de Laura es el vivo reflejo de todo lo que aún debe
cambiar en esta sociedad (no hablo sólo de nuestro país, en general). Para su
familia que Laura cumpla su sueño es un acto de egoísmo, suponen que, con tener
un marido, dos niños y una estabilidad económica debería darse por satisfecha.
Ella sin embargo lucha contra las convenciones sociales y contra el machismo impostado
de los suyos.
Contando con
el rechazo de su marido y su madre, pero con el apoyo de sus hijos Laura
emprende un viaje de un año a Nueva Zelanda. Allí se encontrará con un país
impresionantemente bello, con gente joven decidida a vivir un año de locura,
pero sobre todo aprenderá mucho y podrá disfrutar de su pasión: las ballenas y
delfines.
Sarah Lark
nos lleva de viaje con Laura al país de la nube blanca, durante doce meses se
conocerá a sí misma, vivirá cosas que jamás habría imaginado y disfrutará de
todo aquello que en Alemania y con sus responsabilidades como madre joven jamás
pudo vivir.
Pero, por si
todo ello fuera poco, la autora nos hará reflexionar con un tema muy
importante: la protección hacia el medio ambiente y los animales que en él
habitan. La empresa para la que trabaja Laura, Eco – Adventures, se dedica al
avistamiento de ballenas y delfines en barcos, también lleva a turistas a nadar
con los cetáceos. Programa excursiones en caballos en medio de la naturaleza y
diversas actividades de riesgo y aventura para los turistas más valientes.
Pero, ¿todo ello no tiene un impacto negativo sobre la fauna y la flora del
país?
Nueva
Zelanda es uno de los países en los que el avistamiento de delfines y ballenas
pasan un riguroso control, es uno de los más considerados y respetuosos con los
cetáceos. Pese a ello, en la historia, Sarah Lark ha querido mostrar la otra
cara de la moneda con manifestaciones de un grupo ecologista contra el
avistamiento. Consideran que es poco respetuoso, ya que alteran el hábitat de
los animales, los estresan e incluso pueden llegar a mostrarse violentos por la atención que recae sobre ellos.
Para quien
no le guste todo el tema del medio ambiente creo que la lectura de esta novela
se le puede hacer un poco cuesta arriba. La autora se centra muchísimo en este
aspecto, dando todos los puntos de vista, el eco – terrorismo, los motivos
económicos detrás de estas empresas de aventuras y actividades, la protección
de los animales y el medio ambiente…es parte fundamental de El año de los
delfines.
Tengo que
reconocer que por momentos la historia no me resultó demasiado atractiva. Como
dije anteriormente me entusiasmó el personaje de Laura, pero tiene actitudes en
cuanto a su vida personal durante el desarrollo de la trama que me descuadraron
bastante. Quitando eso pasadas las cien primeras páginas Nueva Zelanda y todo
lo que ello supone me atrapó y devoré la novela.
Sigo
pensando que Lark es la reina indiscutible de este género, pero en histórica.
Pese a todo lo bueno que puedo decir de esta última obra no tiene la magia ni
la intensidad de aquellas enmarcadas en otra época. Por cierto, que, pese a ser una novela actual,
los maoríes siguen estando presentes en Nueva Zelanda y la autora nos hará
reencontrarnos con ellos y sus costumbres una vez más.
El año de
los delfines es la historia de una mujer valiente y decidida a cumplir sus
sueños. Una mujer dispuesta a todo por defender lo que piensa y siente. Una
historia de superación y enseñanzas en un país maravilloso. Una historia entretenida con momentos de tensión y sobre todo en la que los animales son los grandes protagonistas.
Si les gusta Sarah Lark y son unos apasionados
del mundo marino y el medio ambiente esta es sin duda una novela perfecta para
pasar un muy buen rato.
Por último resaltar la maravillosa edición de El año de los delfines. Preciosa portada, mapas dentro y algunas ilustraciones de Tina Dreher. Una maravilla.
Tengo que leerla... Me gustan los personajes femeninos fuertes
ResponderEliminarPues este te gustará, bueno en cualquier novela de la autora encontrarás a mujeres fuertes e independientes.
EliminarUn beso
No termina de llamarme esta novela, así que esta vez la dejo pasar.
ResponderEliminarBesotes!!!
Bueno, hay mucho pendiente. Quizás si se cruza en tu camino te animes.
EliminarUn beso
Hola guapa,
ResponderEliminarAún no he leído a esta autora, sus historias nunca me han terminado de llamar, no obstante, no descarto darle una oportunidad más adelante a esta historia pues tu reseña me ha resultado interesante.
Besos desde Promesas de Amor, nos leemos.
Si no has leído nada de la autora yo te recomiendo empezar con Una promesa en el fin del mundo, es una historia autoconclusiva y muy bonita. De serie la de En el país de la nube blanca, maravillosa.
EliminarUn beso