5 de julio de 2017

La historia de amor más bonita del mundo, Brendan Kiely


 
Planeta, 2017
320 Pág.
17.90€
Pese a que la novela juvenil no es un género que me apasione de vez en cuando si me gusta darle oportunidades a novelas que me llamen la atención. Y es que, como en todos los géneros, hay verdaderas joyas. Cuando descubrí entre las novedades de Planeta esta novela no dudé en leerla.

La historia comienza con un chico de diecisiete años, Hendrix (Ted), yendo al complejo de lujo Calypso a visitar a su abuelo Charlie. Ted es un chico muy solitario, su padre murió siendo él muy pequeño y su madre está continuamente de viaje, por lo que se siente muy unido a su abuelo, quien lo cuidó hasta que, por su enfermedad, tuvo que ser internado.
Charlie es un veterano de guerra que ahora ve con impotencia como es incapaz de recordar su pasado. Su mujer, la luz de su vida, su hijo, su nieto…su vida se evapora por momentos y no puede soportarlo. Charlie padece alzhéimer.
Durante los lapsos de claridad y realidad, que cada vez son menos, Charlie va siendo consciente de que su vida se va apagando. Tiene miedo de no volver a reconocer a su nieto, de no poder recordar nunca más a su mujer y es por ello que le pide a Ted que lo lleve a casa. A su verdadero hogar, aquel en el que vivió con su esposa, en el que nació su hijo, donde se quedó su corazón al morir ambos.

Y es ese viaje el que viviremos a través de las páginas. Ted quiere cumplir la promesa pero no sabe muy bien cómo. Todo cambia cuando su amiga Corrina decide que quiere huir de Nueva York y comenzar una nueva vida en otro lugar. Juntos intentarán llevar a Charlie hacia ese último viaje.

La novela en general es muy bonita, muy emotiva. A pesar que en un primer momento creí que el título se refería al amor adolescente entre Ted y Corrina cuando terminé la novela me quedé con una sensación totalmente distinta. La historia de amor más bonita del mundo es la de Ted con su abuelo Charlie. El amor incondicional que se profesan es maravilloso, muy tierno, muy entrañable. Ted está dispuesto a cualquier cosa por su abuelo, el hombre que lo ha criado, que le ha enseñado todo lo que sabe…su padre.

Los momentos en los que Charlie se evade de la realidad son muy duros, sobre todo para Ted. Siente mucho dolor, dolor e impotencia de no poder hacer nada por su abuelo, de no reconocerse en sus ojos. Del dolor que el propio anciano siente al volver a la realidad. La historia transcurre prácticamente en el coche mientras cruzan a la otra punta del país. Intentando evitar cámaras que los puedan identificar, escondiéndose. Al fin y al cabo, son dos adolescentes que han secuestrado a un anciano enfermo.
Al tiempo que se va produciendo el viaje Ted conocerá todo sobre la vida de su abuelo. El amor tan fuerte que sintió, y aún siente, por su abuela fallecida. Como comenzó su historia de amor, qué ocurrió con su hijo…Ted conocerá por fin muchas cosas sobre su padre. Un tema tabú hasta el momento.

En general me ha parecido una historia muy bonita. Dura, pero con un mensaje muy entrañable sobre el amor y los lazos familiares.

3 comentarios:

  1. Hola! Me he topado varias veces con este libro y aunque su portada me llamó la atención no me había parado a ver de que trataba esta historia. Me gusta bastante lo que cuentas sobre él, así que la próxima vez me lo llevaré conmigo a casa, jejeje.
    Besos!

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  2. Tía, reconoce que te gustó porque es un dramón de los tuyos xDDD

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  3. Vaya, tanto por el título como por la portada hubiera dicho que era un romance, pero veo que me equivocaba. Me llama la atención por la enfermedad del abuelo, pero aún así la trama no me termina de resultar atractiva. Lo pensaré ;)

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